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El viernes 8 de marzo del 2013, la Asociación Interamericana de Defensorías Públicas (AIDEF) firmó un acuerdo de entendimiento con la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), a través de la Secretaría Ejecutiva de la Comisión interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Dicho acuerdo tiene como objetivo de establecer un marco regulatorio con respecto a la promoción de la defensa pública interamericana para presuntas víctimas, cuyos casos se encuentren en la etapa de fondo ante la CIDH y éstas no cuenten con representación legal por carecer de recursos económico suficientes para ello.

 

El acuerdo ratifica los esfuerzos de ambas entidades para garantizar y potencializar el acceso a la justicia interamericana de las personas que recurren ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, con el fin de hacer efectiva la defensa de los derechos humanos y la consolidación del estado de derecho. Asimismo, constituye un logro por parte de la Asociación, en cuanto a la protección de los derechos de los grupos más vulnerables de toda América.

 

Palabras Dr. Orozco Herníquez

Presidente, CIDH:  

ACTO DE LA FIRMA DEL CONVENIO DE COOPERACIÓN ENTRE LA

COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS Y LA

ASOCIACIÓN INTERAMERICANA DE DEFENSORÍAS PÚBLICAS

8 de marzo de 2013

 

Participantes por la AIDEF:

LAURA HERNANDEZ ROMAN, Coordinadora General

STELLA MARIS MARTINEZ, Secretaría General

Me es grato darles la más cordial bienvenida a la Asociación Interamericana de Defensorías Públicas.

 

Tal como lo ha señalado la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, el trabajo que vienen desarrollando las Defensorías Públicas de los Estados del Hemisferio constituye un aspecto esencial para el fortalecimiento del acceso a la justicia y la consolidación de la democracia. Justamente, ante tan importante misión que se encuentra conferida a las Defensorías Públicas en nuestra América, en mi calidad de Presidente de la Comisión Interamericana, es un gran honor tener la oportunidad de darles la bienvenida.

 

En mi perspectiva, los impulsos de la AIDEF, marcados por su responsabilidad y profesionalismo, han contribuido valiosamente a fortalecer la labor y reconocimiento al trabajo realizado por las Defensorías Públicas Nacionales, pero también al propio sistema interamericano, sea a través de la exigencia de incorporación de estándares interamericanos de derechos humanos en las jurisdicciones nacionales, como a través del respaldo que ha ofrecido a la figura del “defensor público interamericano” regulada por el reglamento de la Corte Interamericana.

 

La AIDEF, a casi una década de existencia, ha logrado reunir tras su acta constitutiva a más de 20 países de toda América y tiene como uno de sus primeros objetivos defender la plena vigencia y eficacia de los derechos humanos y las garantías reconocidas en los instrumentos de carácter internacional.  En este sentido, la mística que ha envuelto los trabajos de la Asociación y el cauce que ha trazado su desarrollo, naturalmente se encuentran dirigidos a la búsqueda de estrategias para la mejor protección de la persona humana, y desde luego, a reflexionar sobre cuáles medidas deben ser adoptadas por los Estados para fortalecer la protección de las y los defensores públicos.

 

Sobre este último aspecto, quisiera reiterar que desde la óptica de la Comisión Interamericana,  el rol de los operadores de justicia –jueces y juezas, fiscales, procuradores, procuradoras, defensoras y defensores públicos – es fundamental para el acceso a la justicia a las víctimas de violaciones de derechos humanos, ya que través del aseguramiento del desempeño adecuado de las funciones jurisdiccionales, se garantiza que las condiciones de sustanciación del proceso, desde que inicia hasta que concluye, sean conformes a los estándares internacionales de derechos humanos.

 

 Cada defensor y defensora pública, de acuerdo a la posición que le corresponda desempeñar en el proceso, contribuye a que toda denuncia respecto de una violación a derechos humanos pueda tomar su correcto cauce a través de los mecanismos jurisdiccionales creados por el Estado, y sea posible sancionar a los responsables de violaciones a derechos humanos, reparar a las víctimas y permitir, a través de una investigación seria, imparcial y efectiva, que la sociedad tenga conocimiento de la verdad sobre los hechos denunciados.

 

Históricamente, la Comisión ha establecido relaciones formales e informales cada vez más estrechas con los diversos órganos judiciales y cuasi-jurisdiccionales de los Estados, lo cual contribuye a fortalecer el carácter subsidiario y complementario que tiene la jurisdicción interamericana, en tanto que los órganos estatales son los principales garantes de la vigencia de los derechos humanos en las Américas.

 

La firma del convenio que el día de hoy nos ocupa está enmarcada precisamente en las actividades de promoción de los derechos humanos que permanentemente realiza la propia Comisión en la región.

 

El día de hoy estamos dando un paso más en este importante esfuerzo para mejorar el acceso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y garantizar que la falta de recursos económicos no represente un obstáculo a las víctimas de violaciones a los derechos humanos en su búsqueda de justicia a nivel interamericano.

 

Desde la óptica del funcionamiento y eficacia del sistema interamericano, el acercamiento institucional a través de este tipo de acuerdos como el que esperamos a la brevedad formalizar, se traduce en la confianza que tiene en la Comisión en Asociación Interamericana de Defensorías Públicas.

 

Espero que una vez formalizado, este entendimiento se convierta en un instrumento útil para los usuarios y usuarias del sistema interamericano de derechos humanos. Asimismo, espero que la suscripción de tal acuerdo facilite y comprometa aún más la cooperación con esta organización tan prestigiosa.